Oraciones

Consagración al Señor de los Milagros

¡Señor de los Milagros! Porque te amo, he venido a visitarte para alabarte, para bendecirte, para darte gracias por tantos favores como me has concedido.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido y con los cuales te he crucificado de nuevo en mi corazón; yo te prometo comenzar desde hoy una vida nueva.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo, quiero amarte también presente en cada uno de mis hermanos.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo, he venido a suplicarte como leproso del Evangelio: Señor, si quieres puedes curame. (Mc 1,40) Cúrame, Señor, de la enfermedad del pecado y de las demás enfermedades que me hacen sufrir.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo, yo me consagro a tu servicio con mi familia, con mis seres queridos, con mis trabajos, mis estudios, mis problemas y mis alegrías.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo, yo quiero vivir siempre contigo durante la vida, para vivir siempre contigo en el cielo.

¡Oh María, Madre la que desata los nudos! Presenta tú misma esta consagración a tu divino hijo.

Amén.

Oración a la Virgen Madre de los Migrantes

Virgen Madre de los Migrantes

Santísima Virgen María, que en compañía de tu hijo Jesús y de San José tu esposo conociste las amarguras de la migración en tu destierro de Egipto, acompaña por los caminos del mundo a nuestros innumerables hermanos que fuera de su patria, luchan para vencer las dificultades de una vida casi siempre angustiosa y heroica.

Vela por su fe. Da aliento a su esperanza. Consérvalos firmes en su amor a Dios. Bendice el sacrificio de su partida y los esfuerzos de su trabajo.

Orienta sus pasos en el sentido de una verdadera fraternidad cristiana entre los pueblos. Que encuentren corazones generosos que los ayuden. Que sean agradecidos a los que los reciben y fieles a los que, en la partida ellos lloraron.

Dales, oh Madre, el premio de una paz basada en la justicia social y cristiana y el gozo de una patria eterna compartida por todos, en el abrazo del Padre que está en los Cielos.

Amén.

Oración de Sanación Interior

Amigo Jesús, mi querido Señor de los Milagros, hoy quiero encontrarme contigo, quiero que entres en mi corazón, que cambies mí vida, que cures mi alma, que sanes toda mi persona. Yo te acepto, como mi único Señor y salvador, y confieso con mi boca que estás vivo, que resucitaste de entre los muertos y estás sentado a la derecha del Padre celestial.

Yo confieso con mi boca que vas a cambiar mi existencia.

Yo creo en mi corazón que tú eres Dios, que sólo tú eres mi Señor. Te entrego lo que soy, lo que fui, y lo que quiero llegar a ser. Y estoy seguro que nada ni nadie, ni hoy ni nunca me podrá separar de ti porque me amas, porque nadie me ama como Tú.

Gracias, Señor, porque hoy he vuelto a nacer. Te pido por mi familia, por los que amo; bendícelos. Gracias, gracias, Jesús. Gracias.

Amén.

Oración Homenaje al Señor de los Milagros

Creemos en Ti, Hijo de Dios, Hermano y Salvador nuestro. Confiamos en tu bondad y poder. Queremos amarte siempre cumpliendo tus mandamientos y sirviéndote en nuestros hermanos. Te damos gracias porque nos amas, nos atraes con tu imagen, nos acoges en tus brazos, nos guías con tu palabra y nos brindas tu perdón.

Señor de los Milagros,

te consagramos nuestras familias: consérvalas en la armonía; nuestras casas: ilumínalas con tu presencia; nuestras alegrías: santifícalas con tu amor; nuestras preocupaciones: acógelas en tu bondad; nuestras dolencias: remédialas con tu misericordia; nuestro trabajo: fecúndalo con tu bendición.

Señor de los Milagros,

te imploramos la firmeza en la fe, la fidelidad a tu Iglesia, el don de la paz y la gloria eterna. Madre del Perpetuo Socorro, recibe esta plegaria y preséntala a tu divino Hijo.

Amén.

Oración para rezar ante el Señor de los Milagros

Amadísirno Señor de los Milagros, hasta tu presencia he venido para confiarte nuestros problemas y nuestras dolencias. Con la misma fe de la mujer que se acercó para tocar el borde de tu manto y que fue curada porque creyó, así nosotros nos postramos ante ti y te decimos desde el fondo del alma: "Señor, si quieres puedes curarnos". Tú sigues obrando maravillas y sanando los enfermos, porque Tú has asumido nuestras debilidades y cargado nuestros sufrimientos. Concédenos, pues, la gracia que hemos venido a implorarte.

(Pausa de silencio para expresarla gracia que se pide).

Sabemos bien que tu corazón se conmueve al vernos tan afligidos y desorientados, como ovejas que no tienen pastor. Tú eres nuestro buen Pastor, el que ha dado la vida por las ovejas.

Tu victoria en a muerte yen la resurrección es la mejor garantía para nuestra victoria sobre todo lo que tiene a marca del pecado, es decir, el egoísmo, la injusticia, la violencia, el dolor y la muerte.

Que tu Espíritu santificador nos haga partícipes del triunfo sobre el mal y testigos de la novedad de vida en el amor.

Misericordioso Jesús Crucificado, te alabamos, te bendecimos y te damos las gracias. Que seamos protegidos con tu bendición constante, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Súplica al Señor de los Milagros

Señor de los Milagros, Hijo del Padre, fuente de luz y de fe, que vienes a sacudir nuestra dormida esperanza, que nos envías a Tu Madre para enamorar nuestros fríos corazones, que luchas con amor para conquistar los espíritus inquietos por las angustias del mundo.

Óyenos Señor de los Milagros, escucha a tus hermanos aquí, juntos queremos seguirte, donde Tú quieras que nuestros pasos se dirijan. Nuestros corazones quieren pertenecerte, por siempre. Nuestras almas sedientas de Tu luz solo quieren verte sonreír junto a Tu Madre.

Envíanos Tus Angeles y Tus Santos, consuélanos con su presencia celestial. Danos el consuelo infinito de saber que Tu Misericordia ve con ojos agradables nuestro arrepentimiento por tanto error cometido.

No permitas que bajemos nuestras defensas contra el maligno y sus tentaciones. Haznos fuertes, Señor, haznos fuertes en la entrega a Vos, nuestro Dios.

Haznos pequeños y dóciles para que dejemos actuar a Tu Santo Espíritu en nosotros, para que Tú te hagas cargo de nuestra vida.

Haznos confiados corderos de Tu rebaño, Señor, danos el abrazo de Tu Voluntad, Señor. Que seas Tu quien nos guíe, que sea tu Madre quien nos proteja.

No te alejes de nosotros, Señor, perdona nuestros errores y pecados, y nuestra falta de fe. Amén

Oración ante la Imagen del Señor de los Milagros

Dios Padre misericordioso, tu gloria llena el universo y toda la creación proclama tu sabiduría. Pero has querido hacerte el encontradizo en nuestro camino para demostrarnos tu amor y el deseo que tienes de salvarnos.

Con el pueblo de Israel te encontrabas en la tienda del tabernáculo y, más tarde, en el esplendor del templo de Jerusalén. Y al llegar la plenitud de los tiempos te hiciste totalmente cercano enviándonos a tu Hijo como Redentor. El es el nuevo templo, el lugar de encuentro entre lo humano y lo divino.

Hemos venido hasta este sitio para responder a la invitación que tu Hijo nos ha hecho:

Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, que yo los aliviaré de sus cargas. Porque sólo Él es la palabra de vida eterna y sólo El puede dar respuesta a las preguntas angustiosas de la existencia.

Padre de bondad, concédenos la gracia de que esta visita sea para nosotros fuente de gozo y de vida nueva. Que encontremos alguien que nos diga: En el nombre de Jesucristo, levántate y anda y nos podamos alzar de nuestra opresión y de nuestras tristezas. Y entremos en tu templo alabando tu ternura para con los humildes.

Envíanos la fuerza de tu Espíritu para renovarnos interiormente con tu perdón y ser como piedras vivas del templo de tu Iglesia. María, madre de Jesús y madre nuestra, acompáñanos en nuestra oración. Amén.