Palabras de Nuestro Presidente

La imagen puede contener: 1 personaEstimados hermanos de la Hermandad del Señor de los Milagros de Antofagasta, Chile.

Han pasado casi cuatro siglos después de que un negro de Angola, convertido al catolicismo, pintó a un Cristo crucificado en una débil pared de la ciudad de Lima conocida como el Damero de Pizarro.

Han pasado cuatro siglos desde que se envió a varios fuertes albañiles a destruir esa débil pared donde estaba pintado ese Cristo crucificado, sin poder hacerlo.

Han pasado casi cuatro siglos, desde que terremotos y temblores sacudieran la fuerte ciudad de Lima sin derribar esa débil pared donde estaba pintado ese Cristo crucificado.

Han pasado casi cuatro siglos, y hoy me preguntaba, como un negro convertido al catolicismo sin tener una foto, sin tener correo electrónico, sin tener internet, sin tener Facebook, sin tener twitter, y sin tener estudios, pudo pintar en una débil pared a un Cristo crucificado que hoy pasea su imagen por las ciudades de distintos países y el mundo.

Ese negro nunca pensó en la trascendencia de su pintura, nunca pensó en los casi cuatro siglos que duraría, el solo pensó en su sufrimiento y su fe.

Porque su fe en ese Cristo crucificado, se ha convertido en la fe de millones de hombres y mujeres que hoy le llaman a ese Cristo crucificado pintado en una débil pared el “Señor de los Milagros”.

Porque su fe, fue vista por Dios y hoy podemos comprobar que Dios solo mira la trascendencia de sus hijos más humildes y su deseo de compartir en unidad con otros.

Ese negro de Angola no era un millonarios o un poderoso, era un hombre como tu y como yo, que hoy, por nuestra fe vamos a llevar en procesión a nuestro Cristo crucificado a nuestro Señor de los Milagros.

Hermanos, hoy y para toda la vida les pido en nombre de ese hombre humilde que pinto con fe a nuestro Cristo crucificado: HUMILDAD, UNIDAD Y CARIDAD

¡¡QUE VIVA NUESTRO SENOR DE LOS MILAGROS!!

Edmundo Frias Llanos
Presidente General H.S.M.A.